Para el año 1982 mientras García Márquez recibía el nobel de literatura yo conocí o más bien supe de un curioso personaje. Blacaman Vendedor de Milagros, un personaje sin igual quien en su constante peregrinar sanará a los locos, le dará vista a los ciegos, hará caminar a los inválidos, regenerará los miembros de los tullidos y curará a cuanto enfermo le pongan enfrente por una módica suma de dinero. , yo era un niño y soñaba con ser Blacaman… tuve la suerte de tener una Mama que se preocupara por mi y mi futuro… con mi Mama fui Boy-Scout, con mi mama fui amo de casa o Cachifo.. aprendí a cocinar, a lavar planchar y cocer mas otra gran cantidad de cosas propias de las niñas pero que según mi mama eran necesarias pues mi Mama siempre pensaba en el día en que ella nos faltara, y siempre decía aprendiendo no pasaran trabajo… pero eso es otra historia lo que hoy me ocupa igual se lo debo a mi Mama… como antes dije yo era un niño habido de aventuras y cuando me metia en problemas, eso significaba castigo… no eran iguales a los de los demás niños no, no, no… a mi me castigaban de la forma más horrible que se puede castigar… a mi me ponían ah aprender… si,… mi mama me ponía a hacer copias del primer libro que encontrara… y debo aclarar algo mi mama me ponía a hacer copias en la biblioteca de la universidad ya que mi patio de juegos permitido eran las instalaciones del Núcleo Universitario Rafael Rangel ULA Trujillo. Tuve acceso a los laboratorios, talleres, imprenta, registro estudiantil, el cafetín y la entrañable biblioteca. Con mi hermano adoptamos cualquier cantidad de hámster y conejillos de indias. Pero volvamos a la biblioteca; en esa biblioteca hice infinidad de copias de grandes letrados, Neruda, Sebastián Bach, Vargas Llosa, Gabriela Mistral, Isabel Allende y muchos más… en esos días de mi infancia habían pocos héroes en la tv y algunos en los suplementos, Kaliman, Sandocan, Batman, Superman, pero ninguno como el y nunca pude dejar de recordar ese personaje de Gabo… “Blacamán el buen vendedor de milagros” fue escrito en 1968 como parte de un libro de cuentos, y trata de un adivinador y curandero mentiroso y ruin que recurre a los más bajos trucos para engañar a la gente para que compre sus pócimas inútiles que, según dice, curan todos los males y de un muchacho que a la fuerza descubrió su don de adivino. Los invito a leer este cuento y a enviar sus comentarios al Email alian4@hotmail.com.