Algún día alguien muy cercano y amado me pregunto si todas las despedidas eran traumáticas... Hay muchos tipos. Están las de los compañeros de trabajo que se van, queda desearle suerte, darles un abrazo, y decir comemos un día de estos, me llamas o te llamo.
Despedidas memorables las políticas. Las lágrimas en cadena nacional mientras pronuncian su último discurso como jefe del estado. O la multitud de reporteros que con los flashes iluminaran sus lágrimas antes de ir a otro lado de la historia.
Todos sabemos, que las despedidas de amor dejan huellas y son traumáticas por eso no hablare de ellas.
El cine nos ofrece la escena de Casablanca, cuando Ilsa Lund y Rick Blaine se despiden en la penumbra del Café de Rick hasta que a uno se le salen las lágrimas. Rick dice "Siempre tendremos nuestro recuerdo de Paris; Ilsa lo ve a los ojos y dice "Esa vez te dije que nunca te dejaría". Rick responde algo heroico, alza su copa y la mira. Mientras suena el piano.
Hay veces en que las despedidas expresan un verdadero deseo de que todo vaya bien porque irse a otra parte es señal de que todo irá bien.
A algunos les provoca alivio que alguien anuncie que se va, o en secreto sufren por la decisión.
Todos hemos sentido, o sentiremos, el dulce dolor de la duda que nos hace pensar en lo que pudo haber sido.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados